jueves, enero 05, 2006

Los retos 2006

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Diálogo


"Los funcionarios son como los libros de una biblioteca: los situados en los lugares más altos son los más inútiles."
Paúl Mason.

Las encuestas revelan que el 55% de los venezolanos están esperanzados que en el 2006 la situación económica mejorará; siendo esto un elemento a favor de los actuales gobernantes, puesto que los precios del petróleo siguen estando altos y nos encontramos en un año de elección presidencial, donde es de suponerse que el ejecutivo soltará dinero a la calle a través de las misiones, construcción de viviendas y el aceleramiento de algunos proyectos estancados por la burocracia estatal, o represados con la intención de ejecutarlos para la campaña electoral presidencial.

Indudablemente que la población se verá beneficiada de una u otra manera con la magnitud del gasto público, sin embargo, los gobernantes y sobre todo el presidente, debe entender que de no existir una política que garantice empleos estables, el circulante o el capital lanzado a la calle, pasará fugazmente por las manos de la población, ya que estaríamos ante una economía inorgánica, que no se sustenta en la productividad sino en el populismo y la coyuntura política.

Hay formas de ver las cosas; mientras que el Instituto Nacional de Estadísticas, resalta como un gran avance, que nuestras exportaciones no tradicionales aumentaron en el 2005 en un 3,50%; debemos indicar que la importación de bienes y servicios producidos en el exterior se incrementó en 47,60%, de los cuales el gobierno nacional importó 2.4 millardos de dólares, representando el 10,80% del total de las importaciones. Lo cierto, es que estas cifras nos indican que la producción nacional ha disminuido y que el desempleo sea incrementado en nuestro país.

Si ubicamos el concepto de imperialismo económico, nos percataremos que este se manifiesta en la relación de desigualdad económica a favor de una o pocas naciones, bien desde el punto de vista de tratados o en intercambio comercial; de allí que resulta contradictorio que se hable tanto sobre “el imperialismo”, mientras que aumentamos la dependencia en la importación, o se sigue incrementando la deuda externa, sin que se reactive el aparato productivo, siendo que el desempleo es un mal que trae consigo miseria,, hambre, conflictos familiares y emocionales que pueden desencadenar la degeneración de las personas.

Para enfrentar la inseguridad, el desempleo, la pobreza y el mal estado de las comunidades, no basta la asignación de grandes sumas de dinero; se trata de manejarse con efectividad en relación a metas y objetivos, para ello, el presidente, los diputados, los gobernadores y los alcaldes, deben dejar la habladera y pasar a integrar a todos los miembros de la sociedad en un plan real de desarrollo y no en la superficialidad que se han manejado los cambios realizados.

Lic. Gilberto Román
Economista
E-mail: groman@cantv.net

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