viernes, junio 09, 2006

SOCIÓPATAS


Hace poco tiempo en una inesperada; pero agradable conversación, el amigo Luís Enrique me refirió su preocupación por la sociopatía de los gobernantes y ello me motivó a tratar este tema.

Los rasgos medulares de la sociopatía son los comportamientos impulsivos, sin reparar en las consecuencias negativas de las conductas, la ausencia de control social y déficit de valores instituidos dentro de una sociedad. Como consecuencia de todo ello, estas personas carecen de respeto social para asumir los valores y normas morales aceptadas por una sociedad. Es un patrón general de violación de las normas establecidas por la sociedad y el no respeto de los derechos de los demás, siendo la violencia y el rompimiento de las reglas su principal preocupación. Como si se tratara de un constante reto de violar lo establecido por los otros.
Bien lo describió Alberto Paniz-Mondolfi, en su articulo Llaguno altar de la sociopatía “Llaguno se ha convertido en una especie de puerta dimensional donde sus habitantes ni aceptan ni entienden que los que vivimos la realidad de un país no podemos creer en algo que no existe, en esa ficción que los envuelve y que hacen llamar revolución” o el ilustre Arturo Uslar Pietri, cuando identificaba los rasgos de la Guerra de Independencia Venezolana, como la más cruel y prolongada de la Historia Hispanoamericana; ya que el 25% de la población pereció en ella. José Tomas Boves surgió en la historia de Venezuela, signado por grandes carnicerías (libró 11 batallas con 7 triunfos y 4 derrotas), y luego el hoy venerado Zamora, que incentivó la matanza de la Guerra Federal, entre 1858-1859 y 1863.
La desigualdad social de Venezuela parece ser el principal detonante de la neurosis colectiva que nos asola desde nuestro nacimiento como República. La guerra de Independencia tuvo mucho de conflicto étnico, económico y de simple pillaje. La población mestiza y los indígenas apenas apoyaron el movimiento independentista y aún en momentos de máxima leva de soldados fue imposible reunir más de 6.000 soldados de un mismo país. Se temía el abuso del criollo terrateniente, que terminó arraigándose y aun persiste.
El rencor social y la sociopatía de un Boves, de un Campo Elías, de un Piar, de un Monteverde y de varios caudillos, guarda relación con esta hiriente distribución desigual del ingreso y el fatal divorcio entre riqueza y trabajo que está enraizado en la Historia de Venezuela.

El botín del gobierno sigue siendo, para muchos, el vehículo de mejoría social, de retaliación hacia el más acaudalado, de generación de nuevas desigualdades, víctimas y victimarios. Todo esto sin desconsiderar cómo desórdenes de la psique individual puedan repercutir y alcanzar eco en las masas, algo que algunos simplifican bajo el término “liderazgo” que propicia el caos del orden establecido y plantea una nueva realidad acomodadita a sus intereses.

Lic. Gilberto Román
Economista
Web: dialogo.ya.st

sábado, junio 03, 2006

Los estudiantes hacen historia


No hablaré de los estudiantes y seminaristas que dieron su vida en la Batalla de la Victoria, sino de eventos mas recientes.

Existía mucho malestar social y a pesar de la represión ejercida por el régimen Gomecista, la oposición era cada vez mayor, el pueblo quería demostrar que no estaba rendido, ni vencido, que deseaba luchar por su libertad. En demostración a esto se logró la manifestación más importante de la juventud venezolana en 1928. Nació un movimiento contra la tiranía de Gómez y el deseo de establecer un gobierno que respetara la libertad, la oposición y la democracia. Este movimiento se conoce con el nombre de La Generación del 28.

Esta actividad política desatada en 1928, con protestas y discursos políticos cargados de ideas libertarias llevó a centenares de estudiantes a la cárcel de la Rotunda y al Castillo de Puerto Cabello. Allí los encarcelados padecían hambre y torturas, muriendo una gran cantidad de jóvenes. Igualmente, muchos fueron desterrados del país y por esta razón la Universidad Central fue cerrada. Toda esta situación desencadenó una ola de protestas y de huelgas que se mantuvieron por varios días. Tal situación hizo que la dictadura cediera y dejara en libertad a los jóvenes universitarios.

Recordemos que en el año 1957, en medio de un clima de descontento, el 21 de Noviembre estalla la huelga en la Universidad Central de Venezuela y en la Universidad Católica Andrés Bello. Los estudiantes realizan manifestaciones de protesta contra el plebiscito o trampa electoral del dictador Marcos Pérez Jiménez y al día siguiente, funcionarios de la policía y de la Seguridad Nacional asaltaron la Ciudad Universitaria deteniendo a más de 200 estudiantes y profesores. Al conmemorase el primer año de estos acontecimientos (el 21-11-1958), el Presidente de la Junta de Gobierno, Dr. Edgar Sanabria firmó el decreto No: 436, mediante el cual quedaría establecido que a partir de ese año " El Día del Estudiante" se celebraría en esa fecha, en homenaje a los estudiantes que tuvieron el valor de luchar por sus ideales de libertad y democracia.

También debemos recordar que durante las luchas desarrolladas en contra del paquete económico de CAP, la Federación de Estudiantes Universitarios de Venezuela estuvo en la vanguardia del pueblo; apoyando posteriormente los levantamientos militares del año 1992. Hoy en día muchos de esos dirigentes ocupan cargos de ministros, alcaldes, concejales y diputados en este gobierno que penaliza y aplica la persecución política en contra de los dirigentes estudiantiles que lo adversan. Lo importante de esta situación, es que ya no son las tradicionales figuras (desgastadas muchas de ellas ante los ojos de pueblo) los que fijan posición ante las irregularidades que se suscitan en el país; demostrándonos que existen la suficiente reserva moral e intelectual para garantizar el surgimiento de un nuevo liderazgo.

Lic. Gilberto Román
Economista
Web: dialogo.ya.st

Entre manifestaciones y paros.


En tiempos anteriores, un año de elección presidencial era una etapa de poca conflictividad social, puesto que existía la esperanza que el sustituto de la silla de Miraflores, haría cambiar la situación. Pero luego del estallido político-social del 27 de febrero de 1989, esta situación varió, de allí que el Tribunal Supremo de Justicia, tuvo que sacar a Carlos Andrés Pérez del juego político, porque de lo contrario estábamos ante un nuevo levantamiento cívico-militar. El final del gobierno de Rafael Caldera, también estuvo caracterizado por una gran inestabilidad; hasta que llego Hugo Chávez y sus 7 elecciones consecutivas que culminó con los comicios del año 2000.

Fue después de las siete elecciones promovidas por el presidente Chávez, que se puso de moda nuevamente las movilizaciones, huelgas y paros; hechos que derivaron en las multitudinarias marchas que precedieron los sucesos del 11 de abril de 2002. Hasta el referendo del 2004, el país estuvo signado por las marchas y contramarchas, pero luego del dudoso resultado del referendo, vino un proceso de reflujo de las acciones de calle, caracterizadas por la exigencia de un cambio de gobierno; sin embargo, estos cinco meses del 2006 han estado acompañados de innumerables protestas de los trabajadores y sectores populares, en reclama de sus reivindicaciones.

La inseguridad, el desempleo, la falta de viviendas o el mal estado de los servicios públicos, están movilizando a las bases de la sociedad, independientemente de su preferencia partidista; siendo los ciudadanos con franelas rojas, los mas destacados en las distintas protestas. En Anzoátegui, este cuadro se ve agravado, por el conflicto entre el gobernador y varios alcaldes, lo cual tiene indignados a las propias bases del oficialismo, puesto que estas peleas, afectan la capacidad de respuesta de los entes gubernamentales.

La población esta cansada de gobernantes con poca capacidad gerencial, los descarados hechos de corrupción y el despilfarro de astronómicas sumas de dinero en cosas que no son prioritarias para los ciudadanos, y ahora para colmo, con peleadores de oficio en la presidencia, en gobernaciones y alcaldías. Pero lo que mas indigna a los vecinos, es que la respuesta gubernamental sea, que dichas protestas forman parte de un plan desestabilizador de la CIA y de Bush.

Señores del gobierno: recuerden que las cúpulas del pasado, fueron echadas del poder, por las mismas razones que hoy en día, están generando manifestaciones y paros.

Lic. Gilberto Román
Economista
Web: dialogo.ya.st